
¿Vieron la colección nueva de Martin Margiela Artisanal (presentada en la semana de Haute Couture en Paris – Spring 09)? Como siempre, Margiela trabajó el tema del reciclaje y me pareció muy interesante. La critica a seguir de WWD habla de los materiales que Margiela usó en su colección y todo toma otro significado.
¿Que les parece?
Crítica de WWD (traducción disponible abajo):
“Martin Margiela is a designer of his time. With the economy tanking, the conceptual Belgian took the commonest of materials — paper towels, shoelaces and plastic price-tag fasteners — and transformed them into witty confections for his Artisanal line. Long known for his penchant for recycling, Margiela used throwaway garments such as old jeans, shredded them and turned the result into a cascade of fringes on a one-legged jumpsuit. Old hair combs were fastened together into a dress, and colored plastic straws were applied to a leather jacket to form a tiger’s head and a gun in a way that resembled tattoos. Myriad pairs of shoelaces were strung together into a dress, and hundreds of small plastic price-tag fasteners were woven together into a coat that, from a distance, looked like a fur. The cheekiest piece was the white tuxedo jacket made from paper towels. It wouldn’t be a surprise if Margiela now made a dress out of the kitchen sink.”







Fotografía de Dominique Maitre para WWD (www.wwd.com)
“Martin Margiela es un diseñador de su tiempo. Con una economía en caída, este belga conceptual tomó los materiales más comunes – toallas de papel, cordones de zapato, broches de plástico para etiquetas de precio – y los transformó en confecciones ingeniosas para su línea Artesanal. Margiela, que hace mucho ya es conocido por su inclinación por el reciclaje, ha usado prendas descartadas, como jeans viejos, los ha hecho jirones y transformado el resultado en una cascada de flecos de un mameluco de una sola pierna. Sujetó innúmeros peines viejos para formar un vestido, y sorbitos multi-coloridos aplicados a una chaqueta de cuero para formar la cabeza de un tigre y un revolver que de de cierta forma se parecía a un tatuaje. Varios miles de cordones de zapato amarrados se transformaron en un vestido, y centenares de broches de plástico, de los usados en etiquetas de precio, fueron entretejidos y transformados en un saco que, de lejos, parecía hecho de piel. La pieza más atrevida de todas fue una chaqueta blanca de smoking hecha con toallas de papel. ¡No sería una sorpresa que ahora Margiela hiciese un vestido usando la pileta de la cocina!”
(Gracias a Celina McCall por la traducción!)
Impresionante!
Que genial, se nota que se divierte cuando trabaja.
bravo!