
Audrey Hepburn en la imagen de Holly Golightly en la película “Breakfast at Tiffany’s” (1969)
Un especial de la revista Hola titulado “Mujeres de leyenda”, relata cómo fue la vida de siete mujeres que se convirtieron en un mito del siglo XX, y algunas en íconos de la moda: Jackie Kennedy, Audrey Hepburn y Coco Chanel.
Creo que es interesante hacer un paréntesis entre las tendencias actuales y mirar el estilo de tres mujeres que se negaron a seguir la moda del momento y que a la hora de vestirse fueron fieles a sí mismas, a su personalidad, a su historia (bastante trágica). Se convirtieron en íconos sin creerse seres especiales, dejándose inspirar por modistos –amigos en el caso de Coco-.
Audrey Hepburn (1929-1993) llevaba un look poco habitual en una estrella de Hollywood, “en un tiempo en que reinaban las actrices voluptuosas como Marilyn Monroe, el aspecto de Audrey –que recordaba a un muchacho con el cabello corto y escasas formas- era toda una novedad”. Givenchy fue responsable del vestuario de sus películas desde 1956: sus diseños geométricos y discretos, resaltaban “la sencillez, elegancia, estilizada figura y aire andrógino” de Audrey. La imagen de Holly Golightly en la película “Breakfast at Tiffany’s” (1969), la transformó en un ícono de la moda –véase el vestido de cóctel negro sin mangas de la foto.
El francés Oleg Cassini resaltó la belleza natural y el estilo refinado de Jackie Kennedy (1929-1994), y sus diseños exclusivos crearon el “estilo Jackie”, una imagen de sofisticación, glamour y elegancia. Jackie solía usar guantes blancos, sus joyas preferidas eran las perlas -una gargantilla de varias filas- y acostumbraba usar una cartera de mano del mismo color que el vestido que llevaba puesto.
La más veterana de las tres, Coco Chanel (1883-1971), merece una categoría aparte como “símbolo de máxima elegancia”. Además, seguramente sus creaciones influyeron en el vestuario de las otras dos. Aquí sólo apuntaré su gusto por los zapatos planos, las prendas masculinas cómodas, el afán que tenía por liberar al cuerpo de la mujer. Impuso un estilo de mujer independiente y dinámica, alejada de la imagen encorsetada y conservadora de su época.
Para tener en cuenta: “París-Moscú”, la pre-colección otoño 2009 de Karl Lagerfeld, retoma las creaciones de Coco Chanel en la década de 1920, con influencias del arte constructivista ruso, fruto de su amistad con artistas y de su relación con el duque Dimitri Romanov. (Ver el video arriba).
